Una vocación de especial consagración a Dios ha hecho que pertenezcamos a uno de los tres Institutos de la Familia Scalabriniana, reconociendo en el beato Juan Bautista Scalabrini - Padre y Apóstol de los migrantes - su Fundador e Inspirador. Hemos escuchado en nosotros las exigencias del proyecto universal del amor de Dios, que se realiza en el Espíritu del Hijo crucificado y resucitado también a través de los dramas y las pobrezas de cada tiempo. Él se hace prójimo de los siempre nuevos últimos, como los migrantes y los refugiados, para donar a todos la salvación y la sobreabundancia de su vida que, llena de su misericordia, al pasar por nuestro valle de lágrimas lo transforma en un manantial (cfr. Sal 84,7).
La consagración a la secuela de Jesús - vivida en las diferentes expresiones de nuestras vocaciones sacerdotales, religiosas y seculares, siguiendo el camino de los votos de castidad, pobreza y obediencia - hace que tomemos como nuestras las angustias y las esperanzas que caracterizan el éxodo de los migrantes mientras caminamos con confianza en el amor providente del Padre.
Colaboramos con todos y especialmente con los migrantes, para que ellos mismos se vuelvan agentes de comunión en las diversidades. Antes de ser para ellos estamos llamados a estar con ellos: migrantes con los migrantes, Familia peregrinante que, en la espera activa de su Reino de justicia y de paz, se vuelve acogida del Hijo de Dios. El está a la puerta y llama escondido incluso en los rostros más diversos (cfr. Ap 3,20; Mt 25,35).
Él sentido de nuestra consagración y de nuestra misión en el mundo de la movilidad humana encuentra su manantial inacabable en la Eucaristía: anticipación y cumplimiento de la comunión universal que nos hace hijos y hermanos, pertenecientes a un cuerpo único. En la Eucaristía, cuerpo despedazado y sangre derramada, nos dejamos transformar por el amor de Cristo, que sigue siendo crucificado hasta el final de los tiempos y que el Beato Juan Bautista Scalabrini nos indicò en su oración a la Virgen María - "fac me cruce inebriari"" - como la herencia más preciosa.
LOS TRES INSTITUTOS DE LA FAMILIA SCALABRINIANA

Misioneros Scalabrinianos - Hermanas Scalabrinianas - Misioneras Seculares Scalabriniane