">
También Juan Bautista Scalabrini vio los dramas de su tiempo: una época de grandes transformaciones entre la segunda mitad del siglo XIX y el inicio del siglo XX. Entonces miles y miles de italianos y de europeos dejaban su país debido a la pobreza y afrontaban las incertidumbres y los sufrimientos de la emigración. Juan Bautista Scalabrini habría podido detenerse en la compasión ante tan gran dolor y, sin embargo, se planteó la pregunta: "¿Cómo actuar?". Asumió la responsabilidad hacia los migrantes que veía, actuando en su favor a muchos niveles.
Pero junto a las intervenciones concretas, Juan Bautista Scalabrini maduró una visión profética que ha dejado como herencia a toda la Iglesia y que hoy llega también a nosotros. El intuyó que en el tormento de la emigración, con todos los problemas y las dificultades que ella lleva consigo, se esconde una positividad, un germen de futuro.
Esta visión no nace únicamente de consideraciones históricas y sociológicas. Ante todo, es gracias a la fe en la muerte y resurrección de Cristo que Juan Bautista Scalabrini ve el plan de Dios que se realiza en la historia humana y está convencido de que, precisamente a través del sufrimiento y el desarraigo de los migrantes, a través del encuentro y a veces del enfrentamiento entre las culturas y las mentalidades, se va preparando un mundo nuevo, en el que las personas y los pueblos se descubren entre sí como parte de la única familia de la humanidad, en la cual no reina la uniformidad, y sin embargo es posible vivir la comunión entre las diversidades a imagen del Dios trinitario.
El mundo de la movilidad humana se ha vuelto hoy quizás aún más complejo e implica a todos: migrantes y autóctonos. La emigración representa un elemento importante de la creciente interdependencia entre las naciones. Incluso a causa de los movimientos migratorios resulta evidente que todos los hombres "viajan en un solo barco", es decir, viven en un único mundo. Nuestro destino está siempre unido al destino de todos.
Las intuiciones de Juan Bautista Scalabrini siguen siendo, pues, muy actuales e impulsan a la Familia scalabriniana a comprometerse a favor de la convivencia constructiva entre las diversidades dentro de la sociedad, para una auténtica comunión en la Iglesia y para la promoción de la justicia y de la paz en el mundo. 

página 1  |  página 2  |  página 3  |  descargar file PDF